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"Nada podemos esperar sino de nosotros mismos"   SURda

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30-05-2013

 

 

 




 

 

 

 

Tema del traidor y del héroe

SURda

 

Opinión

 

 

Fernando Moyano

 

 



He venido leyendo algo de lo escrito sobre el caso Amodio, y tengo algo para decir. Comenzaré por el costado.

Un periodista del Observador hace una nota al respecto en que mete por allí a Julio César y la puñalada de Bruto, y dice que Jorge Luis Borges le haría decir *"¡Pero che!". (El judas tupamaro, Leonardo Pereira, 26/05).


No sabememos con que bases atribuye ese estilo a Borges, sabemos sí que Borges escribió ese cuento en 1944, se llama "Tema del traidor y del héroe". No solo trata todos los aspectos de la historia de Amodio sino que además se las arregla para meter a Julio César y a Macbeth.

Así es el cuento: Un investigador contemporáneo está reconstruyendo la historia de un grupo de conspiradores irlandeses en 1820. El jefe de los conjurados fue asesinado en un crimen político no resuelto, y es un héroe de Irlanda, con su monumento. Pero hay varios puntos extraños en esa historia.

El investigador descubre que cuatro días antes de su muerte, en una reunión del cónclave de conspiradores que está ajustando los últimos detalles del levantamiento que ya está maduro, el jefe firma una sentencia de muerte con el nombre en blanco.

Se logra establecer que, con la fuerte sospecha de que había un delator en filas, el jefe había encargado a uno de sus lugartenientes la misión de ubicar al traidor. En esa reunión, el hombre a cargo de esa tarea de contrainteligencia presenta pruebas irrefutables de que el traidor es el propio jefe del grupo. Los conjurados lo condenan a muerte.

Pero en vísperas de la insurrección popular largamente preparada les parece muy desmoralizante divulgar este hecho. Deciden ejecutar al jefe-traidor simulando un atentado del enemigo, y hacer de él un héroe y leyenda. El jefe-traidor acepta su condena y las razones para ese disfraz, y colabora en un todo en esta nueva conspiración, la conspiración de su muerte.

Los conjurados teatralizan una puesta en escena con la llegada del jefe de los rebeldes a la ciudad, sus discursos llamando a la acción, sus contactos preparativos, y su muerte final. El guionista de tan complicada historia, apurado por las circunstancias, plagia a Shakespeare en algunas partes del libreto para ahorrarse trabajo.

Brevemente, esa es la trama. Borges puede estarnos diciendo, pienso, que entre el héroe y el traidor puede haber una línea muy delgada, cuando la historia se escribe a impulsos de la épica política.

La historia contada por Carlyle es una sucesión de vidas de héroes. Con la misma concepción podría hacerse una sucesión de traidores, y las dos cosas, los héroes y sus antagonistas.

Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente".*

¿Y con eso nos conformaremos, con no olvidar? ¿Por qué no intentar aprender de la experiencia?

Creo que esos valientes conjurados irlandeses se equivocaron. Ciertamente, el pueblo irlandés tuvo ese día su nutrida leyenda heroica, que es como tener un buen pescado para la mesa, pero ¿aprenderá así a pescar?

Todas los proyectos colectivos dependerán de acciones individuales, y algunas de ellas serán cruciales. Pero ¿por qué puden tener el impacto que a veces tienen?

Amodio o Piriz Budes son solamente traidores, pero ahora nos hablan de Huidobro, Topolansky, Rosencof... ¿Y cómo llegó esa gente a esos lugares, por qué pudieron hacer lo que hicieron? Porque al menos en este segundo lote tenemos gente que continuó ocupando lugares de dirección durante años.

En el cuento de Borges, el historiador que ha descubierto la verdad decide seguir ocultándola, y publica su libro mostrando al héroe-traidor solamente como héroe. Así nunca aprenderemos a pescar.

¿La derrota es resultado de una traición? ¿Aclaramos más si son una docena de traidores, y no uno? ¿Qué pasa con los conceptos, las estrategias, las metodologías? ¿Qué pasa  con el juicio de los hechos sobre estas cosas? ¿Y qué pasa cuando la verdad sobre estos hechos, las causas del fracaso de una conspiración son una verdad que debe quedar encerrada en otra conspiración?

Tal vez este otro grupo, el de uruguayos, haya firmado su sentencia de muerte con el nombre en blanco el día que adhirió a esa metodología del héroe y el traidor; o tal vez no entonces sino cuando no pudo desprenderse de ella.

Como sea, ya es hora.





 
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